Lo más fácil de entender es la entrevista de trabajo.
Parece que las personas que se sienten mal son aquellas que deberían evitar ciertas empresas o que no deberían incorporarse a ellas.
Esto se debe a dos razones: una es que la energía (aura) del lugar es negativa y afecta a las personas, y la otra es que el espíritu guardián está tratando de proteger a la persona y le causa malestar.
La proporción de cada una varía, por lo que puede ser ambas cosas o solo una.
Esto no se trata de si la energía (aura) es buena o mala, sino de si es adecuada para esa persona.
Se debe incorporarse a lugares que sean adecuados para uno mismo, y si uno se incorpora a lugares que no son relevantes, es posible que termine renunciando rápidamente.
Lo mismo ocurre en las relaciones con otras personas: si uno se acerca a personas con las que no debería estar, es posible que se sienta mal debido a la energía (aura) de la otra persona o a la intervención del propio espíritu guardián.
Al observar estas situaciones, uno se da cuenta de que hay muchas personas que se enferman alrededor de personas o grupos con energías negativas.
No sé si estas personas o grupos "negativos" son conscientes de esto o no, pero parece que hay muchas personas que se enferman a su alrededor.
Por ejemplo, es común que las personas se sientan mal repentinamente durante una entrevista, actúen de manera diferente a lo habitual y, como resultado, no sean contratadas.
Desde el punto de vista del entrevistador, se puede juzgar que "la actitud es mala" o que "es una persona inadecuada", pero en realidad, como se mencionó anteriormente, hay dos posibles causas. Puede ser que la energía (aura) de la propia empresa sea negativa y que el candidato no se adapte a esa "mentalidad", lo que le causa malestar, o puede ser que el espíritu guardián esté juzgando que "ese no es un lugar al que se debe incorporar" y esté causando malestar, o que esté haciendo que la persona actúe de manera diferente a lo habitual, lo que causa una impresión negativa en el entrevistador.
Por lo tanto, en este caso, el entrevistador no debería apresurarse a juzgar a la persona basándose en una entrevista de una hora o así, sino que debería considerar las dos posibilidades mencionadas anteriormente. ¿Es posible que nuestra energía (aura) sea negativa y que esta persona se sienta mal? ¿O es posible que esta persona no sea alguien a quien se le deba permitir incorporarse?
Los entrevistadores que no tienen experiencia de vida tienden a juzgar a las personas basándose en una entrevista de una hora o así, pero en realidad, no se puede saber nada en una hora, por lo que la decisión de si una persona debe incorporarse o no se toma en un nivel superior. Lo único que el entrevistador puede hacer es, a través de las señales, determinar si la persona está destinada a incorporarse o no.
De la misma manera, en las relaciones con otras personas, al juzgar a alguien, es importante considerar si la persona está enferma, ya que podría indicar que sus vibraciones no son compatibles. También es posible que el espíritu guardián de la otra persona esté instruyéndola para que no se relacione con usted.