El objetivo es estudiar a fondo qué es lo necesario. De lo contrario, uno puede terminar por confundirse y creer que ya ha alcanzado el objetivo.
A veces, cuando el silencio se hace profundo, uno puede experimentar una sensación de "pereza" junto con la sensación de "no saber qué hacer", y caer en un estado de vacío. Y, dado que este estado también está lleno de cierta quietud y dicha, a menudo uno puede tener la ilusión de haber alcanzado el objetivo.
En realidad, esto significa que el silencio aún no es absoluto, y que uno aún no ha alcanzado la unidad, el Purusha, o el Atman (el verdadero yo). En tales estados, el "Antakarana" (el instrumento interno) aún no está purificado.
En ese estado, cuando uno se dirige a su propio "yo superior" (o a lo que cree que es), o a su espíritu guardián, o a su guía (como imagina), recibe una "respuesta que parece adecuada". Esto es realmente astuto, y uno puede malinterpretarlo como si realmente estuviera recibiendo una respuesta de su yo superior o de su guía. Y, con esto, uno cree que ha alcanzado el objetivo.
En realidad, esto contiene cierta verdad, y aunque uno se encuentre en ese estado, la purificación aún está progresando, por lo que a veces la verdadera verdad puede manifestarse. Sin embargo, la precisión aún es baja.
Existe lo que se conoce como "canalización", que es un método para contactar con otras entidades de conciencia y comunicarse con ellas, pero en este caso, uno interpreta convenientemente que está en contacto con su yo superior. En realidad, se aprovecha de esa sensación, y de vez en cuando, el verdadero espíritu guardián o guía introduce la verdad, pero incluso así, la precisión es baja.
Cuando se estudia el yoga o las enseñanzas antiguas, se aprende que el objetivo no es ese tipo de canalización. En situaciones en las que se dice "rechaza incluso si te lo ofrecen los dioses", uno no se distrae de alcanzar el verdadero objetivo.
Hay muchas historias en el ámbito espiritual en las que la gente se emociona por aprender técnicas o por poder "canalizar" (como imaginan), creyendo que han logrado un crecimiento espiritual, pero en realidad, solo han aumentado su autoestima y su ego se ha fortalecido.
En lugar de eso, es mejor avanzar constantemente, sin distraerse, hasta que la quietud se profundice y se alcance la unidad.
Por cierto, en el yoga, por ejemplo, se enseña que las imágenes o las imaginaciones que aparecen durante la meditación no son importantes. Por otro lado, aunque existe la idea de que la calidad de esas imágenes puede indicar cierto nivel en ese momento, y algunas escuelas las utilizan como "indicios", en cualquier caso, son fenómenos transitorios. Cuando la energía acumulada en los chakras y en diferentes partes del cuerpo se libera y emerge, puede que se experimente algo, o puede que no.
Si no se estudia, se puede llegar a pensar que esa experiencia es importante, pero si el objetivo es claro, no se desviará uno en el camino.